Rey que reina desde la cruz

Querida comunidad:
Hoy celebramos el último domingo del ciclo litúrgico. El próximo domingo iniciaremos el Adviento: tiempo de espera, de esperanza y de preparación para la venida de nuestro Señor.

Compartimos la lectura del Evangelio según Lucas 23:33-43, un texto que nos sitúa frente al misterio de un Rey que reina desde la cruz. Así cerramos el año litúrgico: contemplando el amor extremo de Cristo, que entrega su vida para que todos tengamos vida en abundancia.

En muchas partes del mundo, hermanos y hermanas de distintas denominaciones celebramos hoy el Reinado de Cristo, Rey de reyes y Señor de señores, pero no según los criterios del poder humano. Su realeza se manifiesta en la humildad, en el servicio, en la cercanía con los pequeños y los que sufren.

La cruz es su trono de gloria.
Y su Reino se hace visible en lo silencioso, en lo cotidiano, a través de nuestras propias vidas, cuando permitimos que su amor transforme nuestros gestos y decisiones.

Es un Reino que abraza la diversidad,
que incluye a quienes han sido excluidos,
y que devuelve la palabra a quienes fueron silenciados.

Un Rey que dignifica la vida y que nos llama, como hijos e hijas del Dios Altísimo, a participar de este movimiento vivo que transforma el mundo mediante el amor: un amor que se vuelve respeto, que se expresa en empatía, ternura, compasión y misericordia.

Que Cristo, nuestro Rey y Salvador, siga reinando en nuestros corazones y en nuestra comunidad, guiándonos siempre por el camino de Su Paz y Su Justicia.

A Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria,
ayer, hoy y por los siglos de los siglos.
Amén.

Pastora Sandra Dos Santos

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