Domingo de Resurrección 2026

En este Domingo de Resurrección, desde la Iglesia Metodista en el Uruguay proclamamos, con fe y compromiso, que la vida tiene la última palabra.

Celebramos la Pascua luego de haber atravesado una Semana Santa marcada, una vez más, por el dolor de nuestro mundo: guerras que destruyen pueblos, injusticias que excluyen, violencias que hieren la dignidad humana. La cruz de Jesús no nos resulta ajena. En ella reconocemos hoy a tantos pueblos crucificados de la historia.

Pero la fe cristiana, vivida desde una perspectiva de liberación, no se detiene en la muerte. La resurrección de Jesús es la afirmación de que Dios está del lado de la vida, de la justicia y de la esperanza activa de los pueblos.

Como nos recuerda el Evangelio,

¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?
No está aquí, ha resucitado.

Lucas 24:5-6

La tumba vacía es anuncio de transformación: no hay sistema de muerte que tenga la última palabra. Allí donde hay comunidad, solidaridad y lucha por la dignidad, Dios sigue haciendo nuevas todas las cosas.

En medio de este tiempo herido, hacemos nuestras las palabras del canto de Tenemos esperanza:

“Porque Él entró en el mundo y en la historia,
porque Él quebró el silencio y la agonía…”

Que esta Pascua renueve en nuestras comunidades la certeza de que la esperanza no es ingenuidad, sino compromiso con la vida digna para todas y todos.

Cristo ha resucitado.
Y con Él, se levanta la esperanza de los pueblos.


Inés Simeone sobre la Pascua en nuestros tiempos

Categorías: Reflexiones