En memoria de Alfredo Rochon

Alfredo Rochon Sarutte  (18/11/1949 – 14/07/2020)


Hace un poco más de 70 años Alfredo Rochon (padre) y Zulma Sarutte, que se habían conocido en la Iglesia Metodista de Mercedes, se mudaron a Salto. Allí decidieron comenzar un grupo de estudios bíblicos y fe metodista que fue la semilla de la Iglesia Metodista de Salto. Por esos tiempos Alfredito, como lo llamó siempre su mamá, daba los primeros pasos a la vida y a la fe metodista.

Fue alumno del Colegio Metodista de Salto, en su etapa misionera y luego con Margarita Grassi como directora quien lo recuerda siempre por sus intervenciones en las clases de educación cristiana, porque traía conocimientos desde la familia.

Estudió Derecho en un pasaje por Montevideo participando de la Iglesia Metodista Central. Como vivía cerca de nuestra casa venía de tarde en tarde a conversar y compartir inquietudes sobre su carrera, pero principalmente, sobre el tema que le iba apasionando: la historia de Juan Wesley y el movimiento metodista. Gran lector, buscaba, compraba, y leía todo lo que se publicaba sobre el Metodismo. Era una época en la que la editorial La Aurora publicaba permanentemente: estudios, sermones, devocionarios. Muchos años después recuerdo su alegría al tener la Obras Completas de Juan Wesley.

Ya recibido de abogado vuelve a Salto donde forma familia con su gran compañera Carmen Sevrini, abogada, también miembro activa, integrando distintas instancias de nuestra Iglesia. En el pastorado en Salto tuvimos el privilegio de bautizar a Pablo y luego a Santiago sus dos hijos que llevaron desde pequeños a la congregación. Ellos también alumnos de Crandon. Pablo, hoy día Juez y Santiago culminando estudios de computación, ambos sirviendo en la Iglesia con sus dones.

Cuando pensamos en la personalidad de Alfredo nos sorprende la diversidad de facetas, todas asumidas con responsabilidad, intensidad, honestidad. Cristiano Metodista, abogado, padre de familia, activo militante político que ocupó el cargo de edil departamental.

La Iglesia Metodista en el Uruguay contó con Alfredo siempre, durante toda su vida, sorteando momentos buenos y malos. En el acuerdo o desacuerdo colaboró intensamente en el área de reglamentos y estructura, especialmente interpretando y dándole forma legal a las aspiraciones de cambio y renovación que ha ido afrontando la Iglesia Metodista uruguaya en su propuesta de Iglesia autónoma desde fines de los años 60. Integró incontables comisiones y el Consejo Ejecutivo (hoy JNVM) y ha sido un participante permanente de las Asambleas Generales.

La fuerza de su testimonio y vocación, se manifestó siempre en su deseo de saber más, no se perdía ninguna oportunidad de formación hasta el presente. Colaboró desde hace décadas como predicador laico y en los últimos años atendió la comunidad de Bella Unión viajando de Salto junto a Carmen y en equipo con Erica Viera.

Se ha desprendido una rama de nuestro árbol metodista, Alfredo partió a la presencia del Señor luchando por su vida. Ha estado rodeado por su querida familia, el acompañamiento de la comunidad de la fe en oración y de personas de diferentes ámbitos en los que participó. Nos deja un acervo muy rico en testimonio, que es parte de la fortaleza que necesitamos para seguir adelante en fe y esperanza. Acompañemos a Carmen, Santiago, Pablo y la comunidad de la fe en el camino de la consolación. Deseo compartir sentidas palabras del pastor Adriano Frattini que reflejan el sentir y la gratitud por la vida de un dilecto hermano en la fe.

Siempre estabas presente…

 

Araceli Ezzatti
pastora

 

Siempre estabas presente, nunca faltabas…ni vos, ni tu voz de trueno. Andabas con libros, entre normas, constituciones y reglamentos. De ellas fuiste creador, guarda y reformador.

Pero también eras mucho más que eso…

Eras canto, oración y pensamiento, eras sonrisa y atención. Eras respeto y la palabra justa, la verdad que no ofende, eras la rectitud y la integridad. Pensabas lo que hacías y hacías lo que pensabas.

Fuiste abogado, padre, esposo, hermano, luchador incansable, líder, asesor, colega, laico, predicador, pero para mí lo mejor de todo es que fuiste mi amigo.

Eras de los mejores de nosotros, un hombre bueno. Yo estoy seguro que el mundo sería mucho mejor si todos fuéramos un poquito más como vos,
Alfredo Rochon.

 

Adriano Frattini
pastor

 

 

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