Salud mental y espiritualidad: una mirada integral desde la fe

El miércoles 12 de agosto se realizó en la Escuela Filantrópica HIRAM de Salto la octava Mesa del Plan Departamental de Salud Mental, titulada “Salud Mental y Espiritualidad”.

La actividad fue organizada por la Dirección Departamental de Salud de Salto y convocó a representantes de distintas comunidades religiosas y espirituales, equipos de salud, organizaciones sociales y otros actores de la comunidad.

La Iglesia Metodista en el Uruguay estuvo representada por el reverendo David Waszuk, de la Iglesia Metodista de la Cruz, quien compartió una mirada cristiana sobre la salud mental desde una perspectiva integral, poniendo especial énfasis en la espiritualidad, los vínculos y la vida comunitaria.

Una salud que integra todas las dimensiones

Para David, hablar de salud implica superar una mirada reducida: ”Desde la fe cristiana, la salud se entiende de manera integral y radical, abarcando lo físico, lo psíquico, lo social y lo espiritual”, señaló durante su exposición.

En esta perspectiva, presentó a Jesús como un sanador integral, cuya acción no estuvo
centrada en desarrollar un discurso teórico sobre la salud, sino en “regenerar la vida de las personas” y devolverles su dignidad y valor. Pero también planteó una necesaria revisión de las propias prácticas religiosas:

“Somos conscientes y reconocemos que muchas veces, más que ofrecer una fe
liberadora, el cristianismo ha presentado una religión que enferma. Una fe auténtica se opone a una religión regida por el miedo o el moralismo opresor. La espiritualidad cristiana conduce del miedo a la confianza, y del aislamiento a la entrega, convirtiéndose en una fuente de armonía personal y comunitaria”.

La espiritualidad, entonces, no aparece como algo separado de la vida cotidiana ni como
una respuesta exclusivamente religiosa a los problemas de salud mental. En palabras de
David, “la comunidad de fe debe ser un espacio en el que todas las personas, con su biografía humana y religiosa, puedan encontrarse y convivir en la búsqueda de un camino de curación y salvación”.

El Espíritu es relación

Otro de los ejes de la exposición fue la importancia de los vínculos. Retomando el
pensamiento de Leonardo Boff, David planteó que la espiritualidad tiene que ver
fundamentalmente con la capacidad de relacionar y conectar.

“La espiritualidad funciona entonces como un enlace, es la capacidad de relacionar todo con todo, de conectar a la persona con su interior, con los demás, con la naturaleza y con la ‘Fuente Originaria’. Desde esta perspectiva la sanación es, en esencia, un proceso de reintegración en la totalidad”.

Desde allí, la vida comunitaria adquiere también una dimensión vinculada al cuidado. David señaló que muchos problemas actuales de salud mental están relacionados con la incomunicación y el anonimato, y sostuvo que “la vida comunitaria, y en particular la cristiana, debe ser ‘fuente de salud’, y lo será en la medida en que sea capaz de tejer
relaciones de amistad fraterna y amor incondicional
”.

La participación en esta Mesa permitió así compartir una perspectiva que entiende el
cuidado de la salud mental como una tarea que involucra a todas las dimensiones de una persona y también a las comunidades de las que forma parte.

Como cierre de su presentación, David resumió esta mirada afirmando:

“La salud mental no es solo la ausencia de patologías, sino la capacidad de vivir en comunión abierta y relación consciente. Cuando cultivamos vínculos profundos y solidarios, estamos ejerciendo nuestra espiritualidad más auténtica, transformando la ‘muerte por aislamiento’ en una vida abundante y compartida”.

Múltiples voces

Entre las principales presencias se destacó la de Gabriela Valverde, viceministra del
Ministerio del Interior
. También participaron el director departamental de Salud de Salto, Dr. Luis Rodríguez, y Jorge Humberto Tambucho, presidente de la Comisión de la Escuela Filantrópica HIRAM.

La mesa contó además con representantes de distintas comunidades religiosas y
espirituales, entre ellos el padre Guillermo Buzzo, de la Diócesis de Salto; el pastor distrital Yusnil García Contrera, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día; referentes de comunidades de matriz africana; representantes de Alcohólicos Anónimos; profesionales de la salud y del ámbito gubernamental y académico, entre otros.

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